Eres lo que haces, no lo que dices

Cuantas veces te ha pasado que alguien te dice soy muy trabajador, muy profesional, sé mucho de esto y de lo otro, bla, bla, bla, ….  Al final lo que realmente construye tu marca personal, la huella que dejas en los demás, es lo que haces y cómo lo haces.

Cuando hablas de ti, si no demuestras con pruebas lo que dices, da igual que poseas todas las habilidades del mundo que no formarán parte de tu marca personal. Las mejores marcas personales se construyen con las acciones que realizas, así que demostrando los beneficios que aportas, tu mensaje será mucho más creíble, poderoso y relevante.

En el caso de las marcas comerciales pasa lo mismo, la gran mayoría de anuncios muestran un producto con unas características diferenciales y acto seguido demuestran los beneficios de sus ventajas diferenciales con pruebas. vnish2

Por ejemplo, Vanish con la tecnología Oxi Action dice que funciona sobre  las manchas más difíciles.  Una de las acciones que hicieron para probar su  eficacia fue confeccionar una camiseta de Record Guiness y poner a prueba  su reputación como experto en quitamanchas, dejando que un grupo de  alumnos de colegio mancharan la camiseta y después de ser puesta en  remojo con Vanish, las manchas desaparecieron a la vista de todos los  presentes.

Otro ejemplo, este anuncio de Colgate muestra que gracias a su fórmula única de Micro-cristales Aceleradores del Blanqueamiento se consigue una sonrisa más blanca. Muestran la sonrisa y te dan un medidor de blancura para que compruebes que es verdad. colgate

Otras marcas buscan testimonios o prescriptores que corroboran sus beneficios, como  Paula Echevarría prescribe Pantene  o miles de famosos más….

Otras, avales de referencia como Danacol y el Instituto de Cardiología.

Otra forma es mostrar datos estadísticos que validan lo que estás diciendo, tipo “9 de cada 10 dentistas recomienda Oral-B”.

¿Y tú como vas a probar tus valores diferenciales?

–  Anécdotas personales: pueden ser la explicación de logros que has conseguido, como aquel problema que superaste o aquel reto que conseguiste. Haz una lista de tus logros y piensa cuáles son más relevantes para explicar tus habilidades y en qué situaciones los usaste.

–  Pruebas físicas: puedes mostrar mediante muestras, presentaciones, imágenes,…. Monta un Book donde puedas mostrar tus proyectos realizados, por ejemplo.

 Testimoniales: pide recomendaciones de tus compañeros, profesores, jefes, proveedores… Que te escriban en las redes sociales, que te den su teléfono para pedir referencias o el formato más tradicional, las cartas de recomendación.

–  Avales: puede ser desde la empresa en la que has trabajado o la universidad que has estudiado. ¿Qué marcas te avalan? ¿O qué logros te avalan?

–  Estadísticas: pueden ser datos sobre tus resultados en algunos proyectos, el ranking universitario, los objetivos de tu empresa que lograste alcanzar,….

Lo importante es que no digas quién eres, sino que también lo demuestres usando pruebas del pasado y también con tus acciones presentes.

Como decía Sócrates: “El modo de obtener una buena reputación es procurar ser lo que se desea parecer.”