Cuando tu mayor debilidad puede ser tu mayor valor

Al loro con este cuento de Anthony De Mello …

A un campesino se le escapa un caballo y la gente le dice: “Qué mala suerte, ahora no podrás arar el campo”, a lo que el campesino responde: “Malo o bueno, ya se verá”.

Al cabo del tiempo regresa el caballo con una yegua y la gente le dice: “Qué suerte, ahora tienes dos caballos”, y el campesino vuelve a decir: “Bueno o malo, ya se verá”.

Entonces, su hijo, montando a la yegua se cae y se rompe una pierna, y los vecinos dicen al campesino: “¡Qué mala suerte!, ahora no tendrás a nadie que te pueda ayudar”, a lo que el campesino responde una vez más: “Bueno o malo ya se verá”.

Poco después estalla una guerra en el país y reclutan a todos los jóvenes del pueblo menos al hijo del campesino por tener una pierna rota”.

 

Y es que a veces nuestra mayor debilidad se puede convertir en nuestro mayor valor. Todo depende del cristal con el que se mire.

Aquí van dos ejemplos de mujeres que han sabido convertir algo que parecía una debilidad en su mayor punto diferencial de valor:

Winnie Harlow

La modelo con vitiligo

Fue imagen de Desigual con solo 19 años y fue elegida por la marca justamente por la condición de su piel que la hace una modelo diferente. La estrategia controvertida de Desigual ha sido incluir diversidad en el mundo de la moda y por eso fue su representante en 2014/15 para muchas de sus colecciones.

Winnie sufre vitigilo, una enfermedad degenerativa que hace que algunas zonas de su cuerpo pierdan la pigmentación y creen manchas más claras. En la infancia sufrió intimidación por parte de los otros niños debido a la condición de su piel y nada la harían pensar que cuando creciera, convertiría esta condición en su mejor baza para diferenciarse dentro del mundo del modelaje.

Desde entonces ha seguido colaborando con diferentes marcas de la alta moda, medios de publicidad y videos musicales.

Además es muy activa en redes sociales y siempre que puede reivindica que la belleza no se encuentra solo en los canones preestablecidos e insta a acceptarse cada uno tal y como es.

 

Gema Hassen-Bey

Una aventurera con silla de ruedas

Tuve la suerte de conocer a Gema en una conferencia recientemente y saber de su increíble historia.

Gema sufrió un accidente de coche de pequeña y quedo discapacitada. Lo que parecía su mayor obstáculo en la vida, ella lo ha convertido en su factor diferencial que no quiere que la limite. Entregada al deporte y a la cultura ha conseguido hitos inimaginables.

Ha sido deportista paraolímpica de esgrima y ganadora de tres medallas de bronce.

Ha sido la primera mujer en lograr subir con su propia fuerza de brazos a los 3000 metros de altura en el Teide y actualmente está entrenando para subir al Kilimanjaro. Su principal reto no es solamente físico para lograr el ascenso, si no conseguir desarrollar la tecnología necesaria que le permitan subir por su propia fuerza por las diferentes pendientes de la montaña.

Es fundadora de Bey Proaction, la primera escuela deportiva inclusiva con el lema: “Si te mueves tú, el mundo se mueve contigo”.

Lo que realmente me conmovió de Gema es su discurso motivador, animando a todo el mundo a superarse y luchar por alcanzar nuestras cimas, pese a las circunstancias.

 

Aquí la foto de la conferencia:

 

Si ellas han conseguido hacer de su mayor debilidad su mayor valor diferencial, ¿qué te frena a ti?