15 claves para aprender qué decir

saber qué decir

Estos días he estado leyendo un libro de Debra Fine titulado Saber qué decir. Una guía para vencer la timidez ante cualquier situación.

Hablar con desconocidos es la segunda situación social más temida después de hablar en público, por lo que entiendo que los consejos de Debra Fine pueden ser muy útiles.

¿Siempre sabes qué decir o te incomodas en algunas situaciones?

El primer punto para convencer a los tímidos, es comentar que a menudo la timidez puede ser confundida por la arrogancia. El hecho de no hablar demasiado puede ser un problema ya que la gente  no otorga el beneficio de la duda y puede presuponer algo que no eres.

El segundo punto es comentar que las cosas buenas suceden a quienes toman la iniciativa y comienzan a generarlas. Hay multitud de oportunidades que dejas de tener por no tomar la iniciativa y lanzarte a preguntar. Depende de ti asumir la responsabilidad de conversar.

¿Ya estás convencido? Estas son algunas claves para entablar conversación:

  1. Sé el primero en sonreír y saludar a la otra persona. Cuando alguien te sonríe, tú te ves inclinado de forma natural a devolverle la sonrisa. Se activan las neuronas espejo.
  2. Llama a las personas por su nombre. Recuerda los nombres y úsalos al dirigirte a la persona, se interpreta como muestra de afecto y sincero interés. Repetirlos al saludar ayuda a recordarlos. “Encantado de saludarte, Jordi”. Si no has entendido bien el nombre, vuelve a preguntar al momento.
  3. Cuando llega alguien, presenta al resto de personas de tu alrededor y te convertirás en su aliado.
  4. Di tu nombre cuando te encuentras con otra persona que no tienes mucha relación para que se sienta cómodo. “Hola Javier, Soy Laia. ¿Cómo estás?”
  5. Muestra genuino interés en el otro es halagador y esencial para conversar. Utiliza las charlas informales antes y después de las conversaciones profesionales. Nos preocupamos por la gente que demuestra interés por nosotros. Preguntar por el fin de semana, hablar de la familia, el tiempo, algún hobby,…. Cualquier charla soft puede servir para no ir directo al grano y establecer una relación más profunda.
  6. Realiza preguntas abiertas para empezar a hablar y facilitar las respuestas.
  7. Indaga. Siempre que realices una pregunta, debes estar preparado para indagar un poco más sobre el tema, de manera que la otra persona esté interesado en decir más al respecto. “¿Qué tal el fin de semana? Excelente ¿ Y qué hiciste?”
  8. Prepárate antes las posibles cuestiones a realizar: hablar de amigos en común, de experiencias pasadas, sobre gustos y preferencias,…
  9. Puedes hablar sobre la información adicional que te ha comentado en respuestas a las preguntas abiertas, sobre algún objeto de su apariencia (ropa, insignias, logotipos, accesorios, objetos que lleva en la mano…), sobre la ubicación o la ocasión, sobre el comportamiento ( si es zurdo, buena caligrafía, si estornuda…)
  10. Parafrasea o repite lo obvio para afirmar que has entendido lo comentado. Resume en pocas palabras para mostrar que le escuchas y le has entendido correctamente.
  11. No acapares la conversación. Habla al 50% tú y al 50% la otra persona.
  12. Aprende a escuchar visual, verbal y mentalmente. Existen estudios que indican que podemos escuchar 300 palabras por minuto y emitir entre 150 y 200, o sea que absorbemos mucha más información de la que emitimos.
  13. Sé un buen oyente: eso significa mirar a los ojos del que habla y mostrar señales verbales.
  14. Halaga a la otra persona de corazón: apariencias, posesiones, comportamiento. Personalizar el halago: “Me encanta este jersey. Realza tu color de ojos.”
  15. Deja de dar consejos si no te preguntan. Puede ser muy molesto, si no están predispuestos a recibirlos.

¿Has descubierto algo que no hacías? Lo más importante, muéstrate abierto a conversar y sé sincero con tus reacciones.

¡Vence la timidez ya!